APORTACIONES DE BIENES HIPOTECADOS SIN ACEPTACION DEL BANCO. TRIBUTAN EN IRPF COMO UNA COMPRAVENTA A PLAZOS

En los últimos años, como consecuencia de la crisis económica que todavía sufrimos, no han sido pocos los obligados tributarios que se han visto en la necesidad de aportar bienes inmuebles hipotecados a sociedades sin contar con el consentimiento del acreedor (generalmente una entidad financiera).

La falta de consentimiento del Banco provoca que, a pesar de que se haya producido la aportación a la sociedad del inmueble hipotecado, la persona que hizo la aportación, continúe siendo deudora frente al acreedor.

Adicionalmente, este tipo de operaciones puede provocar problemas con la Administración Tributaria en el IRPF en el caso de que como consecuencia de la aportación se generen fiscalmente unas ganancias, sobre todo cuando la hipoteca del bien supera el valor original de compra del bien. ( A modo de ejemplo, bienes hipotecados a posteriori que se han revalorizado  o dejados como garantía adicional (avalista))

En nuestro despacho ya hemos visto algún caso similar en la que la Agencia Tributaria ha optado por imputar fuertes ganancias patrimoniales al contribuyente por entender que, aunque aportó por el valor de la deuda hipotecaria, al superar esta el valor de adquisición original del bien ha tenido una ganancia.

Pues bien, ya hay jurisprudencia que confirma que si bien es cierto que puede existir una ganancia patrimonial, en la medida en que no existe subrogación en el préstamo y la persona que aportó sigue siendo deudora hipotecaria, la operación debe tributar como si de una operación a plazos se tratara y por tanto, la ganancia deberá imputarse a medida en que la sociedad que ha recibido el bien en aportación vaya haciendo los pagos de la hipoteca. Se aprecia por tanto, que la Agencia Tributaria está actuando incorrectamente en este tipo de casos.

Así dice la Audiencia Nacional en un pronunciamiento reciente. –
QUINTO. Resta por examinar la calificación que haya de darse, desde el punto de vista del Impuesto sobre la Renta de las Personas del Sr. R…, a los pagos satisfechos por la sociedad Voltes S.L. en concepto de “amortización del principal e intereses de préstamos” y “otros servicios bancarios”, rentas que por la Inspección fueron calificadas como rendimientos del capital mobiliario y que el Tribunal Regional de Cataluña, modificando dicha calificación, los conceptuó de incremento de patrimonio.
Esgrime la parte actora la Sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en fecha 26 de junio de 2002, recurso núm. 2321/99, relativa al IRPF correspondiente al ejercicio 1994, en la que dicho Tribunal entiende que “… no ha tenido lugar una alteración en la composición del patrimonio del recurrente en el sentido del precepto que acaba de transcribirse, toda vez que, respecto de terceros, la deuda continua en el patrimonio del Sr. R…, habiéndose limitado Voltes SL a satisfacerla, atendiendo a la condición de socio del Sr. R… Ello no obsta, sin embargo, para que de la actividad de satisfacción de las deudas del Sr. R… por parte de Voltes S.L. pudieran derivarse otras consecuencias tributarias, bien en relación con el propio Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, bien con arreglo al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, sobre las que, atendiendo el principio de congruencia y al carácter revisor de la jurisdicción contencioso-administrativa, este Tribunal no puede pronunciarse”.
Esta Sala, que no se encuentra vinculada a la decisión adoptada por dicho Tribunal Superior de Justicia al no ser este órgano jerárquicamente superior, no comparte la conclusión a tal fin alcanzada toda vez que, como se ha expuesto en fundamentos anteriores, como consecuencia del contrato suscrito en fecha 27 de diciembre de 1990 se ha incorporado en el patrimonio del Sr. R… un derecho de crédito frente a la sociedad, incorporación que conforme al artículo 44 de la Ley 18/1991, de 6 de junio del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas -“son incrementos o disminuciones de patrimonio las variaciones en el valor del patrimonio del sujeto pasivo que se pongan de manifiesto con ocasión de cualquier alteración en la composición de aquél…”- debe calificarse como incremento de patrimonio, al suponer una variación en el valor del patrimonio del Sr. R… puesto de manifiesto con ocasión de una alteración en su composición, toda vez que los pagos que la sociedad realiza en relación con los referidos préstamos liberan al Sr. R… de sus obligaciones, incrementando, por ende, el valor de su patrimonio personal; incremento de patrimonio que debe ser imputado, tal y como acertadamente acordó el Tribunal Regional, a medida que se hagan exigibles los cobros correspondientes, de forma que en el ejercicio que se enjuicia se debe imputar un incremento igual a lo satisfecho por la sociedad Voltes S.L. en tal concepto.
En último término, las propias alegaciones del recurrente hacen necesario descartar cualquier indicio de ánimo de liberalidad.»
Las consideraciones expuestas conducen a la desestimación del recurso y consiguiente confirmación de la resolución combatida.
 
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