Madrid/Málaga 26 de noviembre de 2015

La LRIPF regula de forma muy amplia los supuestos en los cuales una persona física puede llegar a ser considerado residente en España. Concrétamente, nuestra Ley prevé que´será así cuando concurra cualquiera de los siguientes supuestos:

1.- Que resida mas de 183 días, durante el año natural en territorio español

ó

2.- Que radique en España el núcleo principal o la base de sus actividades o intereses económicos, de forma directa o indirecta

Establece el Artículo 9 LIRPF

 

Artículo 9. Contribuyentes que tienen su residencia habitual en territorio español.

1.- Se entenderá que el contribuyente tiene su residencia habitual en territorio español cuando se dé cualquiera de las siguientes circunstancias:

a) Que permanezca más de 183 días, durante el año natural, en territorio español. Para determinar este período de permanencia en territorio español se computarán las ausencias esporádicas, salvo que el contribuyente acredite su residencia fiscal en otro país. En el supuesto de países o territorios considerados como paraíso fiscal, la Administración tributaria podrá exigir que se pruebe la permanencia en éste durante 183 días en el año natural.

Para determinar el período de permanencia al que se refiere el párrafo anterior, no se computarán las estancias temporales en España que sean consecuencia de las obligaciones contraídas en acuerdos de colaboración cultural o humanitaria, a título gratuito, con las Administraciones públicas españolas.

b) Que radique en España el núcleo principal o la base de sus actividades o intereses económicos, de forma directa o indirecta.

Se presumirá, salvo prueba en contrario, que el contribuyente tiene su residencia habitual en territorio español cuando, de acuerdo con los criterios anteriores, resida habitualmente en España el cónyuge no separado legalmente y los hijos menores de edad que dependan de aquél.

El primero de los supuestos, <<que resida más de 183 días>>, sería, a priori, el más sencillo de comprender, aunque, resaltamos, que la propia norma establece algunas previsiones, tales como el cómputo de las ausencias esporádicas” que puede llegar a dificultar extraordinariamente su aplicación.

Más complejo, y, en cierta medida inseguro, es el segundo de los supuestos que puede concurrir, <<Que radique en España el núcleo principal o la base de sus actividades o intereses económicos, de forma directa o indirecta>> Nuestra Jurisprudencia a lo largo de estos años ha llegado a considerar que puede referirse hasta tres situaciones diferentes, concrétamente, las siguientes:

1º, al  lugar donde tenga mayor volumen de activos;

2º, al lugar desde el cual controle  sus aspectos económicos; y,

3º, al lugar  donde obtenga las mayores fuentes de rentas.

Por tanto, es perfectamente factible que una persona, aún cuando resida la mayor parte del año fuera de España e, incluso sea residente fiscal en otro Estado, también sea residente en España, precisamente porque es aquí donde tiene la mayor parte de sus bienes, o desde donde controla sus aspectos económicos o donde obtiene sus rentas. ES decir, por estar en nuestro País su centro de intereses económicos.

Se aprecia que se trata de un asunto delicado que deberá analizarse caso por caso, especialmente en aquellos supuestos en los que el contribuyente tiene una fuerte presencia económica (directa o indirecta) en nuestro País.

Cabe resaltar que España tiene suscrita una Red de Convenios de Doble Imposición y, por lo tanto, en el supuesto de que un obligado tributario sea considerado residente en otro Estado que tenga suscrito un Convenio, podrá recurrirse a las normas que prevén éstos, para la resolución del conflicto, generalmente,  en el artículo 4.

Las reglas básicas para dirimir dónde residirá finalmente una persona que se establecen en el Artículo 4.2 del MCOCDE son las siguientes.-

1.- DONDE TENGA VIVIENDA PERMANENTE EN UN ESTADO

2.- INTERESES VITALES

(Si tiene vivienda permanente en ambos estados)

3.- DONDE MORE

(Si tiene vivienda en ambos estados o no se puede determinar  intereses vitales)

4.- DONDE SEA NACIONAL

(Si no tiene vivienda permanente en ambos estados o no lo hace en ninguno)

5.- DE COMUN ACUERDO ENTRE AMBOS ESTADOS

(Si es nacional de ambos estados o no es de ninguno)

            La redacción actual del MCOCDE es la siguiente.-

2.-Cuando, en virtud de las disposiciones del apartado 1, una persona física sea residente de ambos Estados contratantes, su situación se resolverá de la siguiente manera:

a) dicha persona será considerada residente solamente del Estado donde tenga una vivienda permanente a su disposición; si tuviera una vivienda permanente a su disposición en ambos Estados, se considerará residente solamente del Estado con el que mantenga relaciones personales y económicas más estrechas (centro de intereses vitales);

b) si no pudiera determinarse el Estado en el que dicha persona tiene el centro de sus intereses vitales o si no tuviera una vivienda permanente a su disposición en ninguno de los Estados, se considerará residente solamente del Estado donde more;

c) si morara en ambos Estados, o no lo hiciera en ninguno de ellos, se considerará residente solamente del Estado del que sea nacional;

d) si fuera nacional de ambos Estados, o no lo fuera de ninguno de ellos, las autoridades competentes de los Estados contratantes resolverán el caso de común acuerdo.

Llegado a este punto, es, en consecuencia, muy importante determinar, en el caso de que un particular tenga vivienda permanente en ambos estados, dónde radica el centro de intereses vitales. Ello es especialmente patente en caso de contribuyentes con un fuerte poder adquisitivo.

Para saber dónde están ubicados los intereses vitales debe analizarse los aspectos personales y económicos, según el MCOCDE, “será necesario considerar los hechos para determinar con cuál de los dos Estados tiene relaciones personales y económicas más estrechas. A tal fin, se tomarán en consideración sus relaciones familiares y sociales, sus ocupaciones, sus actividades políticas, culturales o de otro tipo, la localización de sus actividades empresariales o profesionales, la sede de administración de su patrimonio, etc.”

Por lo tanto, cabe concluir que si una persona, a pesar de tener residencia en otro Estado, continúa teniendo vivienda permanente en España, manteniendo un fuerte arraigo, así como la mayor parte de su patrimonio o fuentes de rentas (centro de intereses económicos) en nuestro País, es posible que, por aplicación del CDI, sea finalmente considerado residente en España.

Nuestro despacho se ha encargado a lo largo de estos años de la defensa de litigios originados por conflictos en la determinación de la residencia. Si tiene alguna duda, no dude en ponerse en contacto con nosotros. Info@droldanabogados.com

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