LOS RECARGOS DE APREMIO NO SON SANCIONES PERO SE LE PARECEN UN POCO.-

Nuestro Sistema Tributario regula un sinfín de obligaciones (tanto de pago como informativas) que los contribuyentes tenemos que cumplimentar dentro de los plazos previstos, bajo la amenaza ser sancionados sino lo hacemos.

La Administración Tributaria es implacable con este tipo de retrasos y para el caso de pagos realizados extemporáneamente viene exigiendo los recargos de apremio pertinentes por entender que se trata de una exigencia de naturaleza indemnizatoria que no la equipara a lo que se seria una sanción.

Pues, bien los Tribunales vienen consolidando una jurisprudencia que determina que este tipo de recargos, si bien no son sanciones, si tienen una naturaleza análoga y en todo caso, son susceptibles de generar perjuicios para el contribuyente

Recientemente, hemos ganado varios casos en el TSJ de Málaga. Uno de los casos era bastante penoso: a un asesor fiscal, un 20 de abril que era viernes, por la tarde, se le rompió el router por lo que no pudo presentar algunas declaraciones por internet sino hasta varios días después cuando vino el técnico. Hacienda pasado unos días giró varios recargos.

Finalmente, el Tribunal dictaminó que, dado que había ocurrido un evento imprevisto, en la que no se había incurrido en ningún tipo de negligencia, debía anularse el recargo, precisamente porque los recargos tienen una naturaleza quasi sancionadora.

Lastima que el punto de vista de las Administraciones Tributarias sea un poco así: (Da igual lo que uno diga, hay que ejercitar al contribuyente)

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