NUEVA SENTENCIA CALIFICANDO COMO RENDIMIENTO DE CAPITAL MOBILIARIO LAS CANTIDADES PAGADAS POR ENTIDADES  FINANCIERAS PARA EVITAR RECLAMACIONES DE LOS CLIENTES.

Recientemente, el TSJ de Asturias en la Sentencia 12/2017, de 9 de enero de 2017 ha resuelto que deben calificarse como rendimiento de capital mobiliario y no como indemnizaciones,  las cantidades pagadas por las entidades financieras a sus clientes para evitar reclamaciones judiciales derivadas  de la comercialización de productos financieros.

El contribuyente inicialmente había calificado el pago como rendimiento de capital mobiliario, valoración jurídica que no fue aceptada por Hacienda que consideró que debía tener la naturaleza de un incremento patrimonial. Finalmente, el TSJ ha dado la razón al justiciable, que consideraba que  el pago estaba realizado “en el ámbito del contrato financiero que nos ocupa, pues está ligado inexorablemente al mismo y deriva de él”

Quinto.
La resolución impugnada, estima, en esencia, que la cancelación de una imposición a plazo atípico y de la indemnización abonada por una entidad financiera para evitar reclamaciones judiciales, no puede tener el mismo tratamiento fiscal que el rendimiento derivado del contrato financiero atípico, pues su abono es consecuencia de una reclamación al banco y para evitar un proceso judicial, tratándose de un incremento patrimonial, interpretando el articulo 25.2 de la Ley 35/2006, de IRPF. El articulo 25.2 citado considera rendimientos obtenidos por la cesión a terceros de capitales propios “las contraprestaciones de todo tipo, cualquiera que sea su denominación o naturaleza, dineraria o en especie, como los intereses o cualquier otra forma de retribución pactada como remuneración, por tal cesión, así como los derivados de la transmisión, reembolso, amortización, canje o conversión de cualquier clase de activos representativos de la captación y utilización de capitales ajenos”, y con ello es claro que los 55.000 euros acordados por la entidad financiera lo son en el ámbito del contrato financiero que nos ocupa, pues está ligado inexorablemente al mismo y deriva de él, lo que se incluye, como defienden los actores, en la dicción literal del precepto, pues no deja de ser una contraprestación pactada y derivada de la cesión en el contrato de capital propio a la entidad financiera, sin que a ello se pueda oponer el acuerdo por el que la entidad rebaja la cantidad que en un principio se derivase de la formula, pues no deja de ser una contraprestación, que derivada de dicho contrato, y contemplada en el citado precepto que no distingue por su denominación o naturaleza y que se pacta derivada de la cesión de capitales propios, lo que ha de llevar a la estimación del recurso, no pudiendo calificarse, como hace la resolución impugnada, como incremento patrimonial, sino como rendimiento derivado del contrato financiero.
<<STSJ de Asturias  12/2017, de 9 de enero de 2017, Sala de lo Contencioso-Administrativo, Rec. n.º 1005/2015>>
WhatsApp chat